Strade Bianche 2016 corona al gran Fabian Cancellara

Es la clásica de moda, la preferida de los apasionados del riesgo, la destinada al lucimiento de ciclistas de acero. Esos adictos a las sensaciones intensas, al desgaste permanente de adrenalina. La Strade Bianche, con sólo 10 ediciones, se ha convertido en una prueba fetiche. Sus tramos de tierra en la Toscana encandilan a corredores bravos, el suizo Fabian Cancellara, el checo Zdenek Stybar, o el eslovaco Peter Sagan. Ciclismo puro, que rinde tributo a aquéllos héroes que se jugaban el pellejo en carreteras infames y con bicicletas rudimentarias. Espectáculo vibrante para gloria del rodador helvético, ganador ayer, el único que suma tres victorias, las anteriores en 2008 y 2012.

La Strade Bianche es la clásica más joven, pero atesora la épica del pasado. Carreteras de tierra que maltratan al pelotón. No hay nada similar como la cita por las cercanías de Siena. Bicicletas especialmente adaptadas para superar tramos de 'sterrato', que suma alrededor de 53 kilómetros infernales, con pendientes superiores al 15%, como esas zonas adoquinadas del Tour de Flandes y París-Roubaix. Un desafío para los mecánicos, agobiados por las numerosas averías. El italiano Puccio (Sky) fue el principal damnificado, con tres paradas obligadas en la última parte.

Un examen de resistencia para equipos ambiciosos, como el Movistar, que a 30 kilómetros de la meta asumió la misión de caza de un grupo de fugados integrado por Monfort, Grivko, Bookwalter y Brambilla. A falta de 18 surgió el movimiento clave, con un acelerón de Stybar, Sagan y Cancellara, que alcanzaron a Gianluca Brambilla. Un cuarteto tremendo de escapados. Por detrás, Nibali respondió imprimiendo un ritmo fuerte, con Valverde a la estela, pero el italiano sucumbió en la última zona de sterrato. Junto al líder del Astana también se quedó Kwiatkwoski. Van Avermaet y el murciano (segundo y tercero, respectivamente, en 2015) pugnaron inútilmente por la neutralización.

Brambilla, por orden de su compañero Stybar, atacó a falta de siete kilómetros para castigar a Sagan y Cancellara. El italiano se presentó en solitario en los últimos 600 metros de adoquines, con pendiente del 16%, pero fue cazado a falta de 200 metros por Cancellara, que impuso su punta de velocidad a Stybar, el triunfador del 2015. El tercer puesto para Sagan. Valverde, que en las dos últimas ediciones fue tercero, ayer acabó décimo.



Siena coronó a Cancellara, primero en conseguir el triplete, que a partir de hoy puede presumir de tener un tramo de 'sterrato' con su nombre. Homenaje al suizo, que afronta su última temporada.

Fuente | El Mundo
Fotos |  El Mundo, Strade Bianche 
Video | inCycle

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